Magnesio (el multi-tarea que lubrica nuestros engranajes)

El magnesio es un micronutriente clave. Habrá quien os discuta si merece la medalla de oro de los minerales más críticos para un óptimo funcionamiento del organismo, pero nadie pondrá en duda su reputada posición en el podio. Y es que el magnesio participa en una miríada de procesos fisiológicos de un modo u otro. Podría decirse que actúa a modo de lubricante de los engranajes bioquímicos que nos mantienen jóvenes, funcionales y felices. No alberguéis duda alguna de que un nivel inadecuado de este mineral repercutirá en vuestra salud más pronto que tarde. Si vais a ser deficitarios en algo, ¡no querréis que sea en magnesio!

El perfecto multi-tarea

Por si os pica la curiosidad, he aquí algunos de los engranajes en los que nuestro bienamado mineral tiene un papel primordial:

  • El magnesio interviene en la síntesis de neurotransmisores y en la transferencia del impulso nervioso de una neurona a otra. Nuestro equilibrio espiritual, mental y físico depende en gran medida del delicado balance de nuestros neurotransmisores, que a su vez requerirá que tengamos disponibles los ingredientes necesarios para sintetizarlos. Una deficiencia de magnesio puede traducirse en ansiedad, desasosiego, malestar, irritabilidad taquicardias sin un motivo aparente. De ahí que a menudo los déficits de magnesio se confundan con (y diagnostiquen erróneamente como) hipocondrías.

  • El magnesio también interviene en la relajación muscular. Si tenéis pequeños tics (como los temblores que aparecen junto al labio o sobre los párpados), sufrís calambres con frecuencia, os zumban los oídos, tenéis vértigo u os sentís inseguros al caminar, o si simplemente os invade un cansancio inexplicable y agotador, es muy posible que andéis faltos de magnesio.
  • Es un ingrediente esencial para la síntesis de las proteínas que constituyen y mantienen vivos, bien nutridos y a salvo de infecciones todos los tejidos del cuerpo humano. Desde las proteínas que forman el colágeno o las musculares y cardíacas, hasta las enzimas que modulan cada proceso fisiológico, todas requerirán magnesio. Además, a excepción del sistema nervioso, los tejidos del cuerpo están inmersos en un proceso continuo de reparación (como media, el organismo humano destruye diariamente la friolera de 400g de proteínas). Aunque algunos de sus componentes se reutilicen, siempre hay elementos que deben ser repuestos a través de la alimentación. ¡Y el magnesio sin duda es uno de ellos!

Y la buena noticia es…

Si ya estáis convencidos de que necesitáis magnesio, sabed que ahora viene la mejor parte: uno de los alimentos más ricos en este mineral es el cacao, con más de 500mg por cada 100g. Le siguen las pipas de girasol con casi 400mg y las nueces con unos 200mg. Teniendo en cuenta que la cantidad diaria recomendada para un adulto ronda los 300mg, la alcanzaréis felizmente con un puñado de frutos secos, un par de onzas de chocolate negro (cuanto menos azúcar lleve, mejor), una cucharada de pipas en la ensalada (que sean crudas, que la fritura nos estropea el plan) y un plato alegre de espinacas o de cualquier vegetal de hoja verde. Dadles a vuestros engranajes el lubricante que necesitan y os mantendrán jóvenes, alegres, activos, fuertes y sanos.

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