La dieta insana de los ángeles de Victoria’s Secret

Alimenta't - Angeles Victoria's Secret
Siempre hemos creído que los ángeles no «sufren»…

Hoy tiene lugar el esperado desfile, como cada año, de los ángeles de Victoria’s Secret. Este evento se realiza desde el año 1997, y originariamente surgió para promocionar una de las líneas de lencería de la marca. Debido a su éxito, se ha venido repitiendo durante todos estos años, variando de supermodelos a lo largo del tiempo. Estas mujeres son consideras poco menos que perfectas, y para ellas es todo un éxito profesional verse incluidas entre los ángeles.

Pero…¿qué hay detrás de este desfile? ¿Qué requisitos deben cumplir las modelos? ¿Cómo se preparan? ¿Es real esa perfección que nos venden? ¿Ser un «ángel» es compatible con estar sana?

Ayer leímos una noticia en la que Adriana Lima, una de las ángeles de este año, revelaba la preparación que lleva a cabo antes de cada desfile. Ésta consiste en un duro entrenamiento muscular y cardiovascular varias veces al día. Hasta aquí, nada peligroso, tal vez un poco exagerado..pero ya se sabe, «nobleza obliga».

La modelo sigue contando que su nutricionista le controla la composición corporal y le receta batidos proteicos y suplementos (en ocasiones hemos hablado de los perjuicios de realizar una dieta hiperproteica). La cosa empeora a medida que se acerca la fecha del desfile: 9 días antes únicamente puede comer estos batidos, no se le permite ningún sólido. Dos días antes deja de beber agua, y 12h antes del evento ya no puede tomar ningún tipo de líquido. Adriana afirma que de esta manera puede llegar perder 8 kilos…¿y ésto es lo que nos venden como belleza perfecta: deshidratación y cetosis?

Como dietistas-nutricionistas que somos, y priorizando siempre la salud por encima de cualquier valor estético, nos parece una irresponsabilidad que el referente de la mujer perfecta sean modelos que se someten a semi-ayunos totalmente desequilibrados antes de un desfile del que medio mundo está pendiente. Le agradecemos a Adriana su (¿pretendida?) sinceridad, ya que ahora cuando veamos el desfile, a parte de mujeres guapísimas y lencería de lujo, veremos también las exigencias insanas a las que se deben someter para mostrarnos ese espejismo.