“Este año nuevo empiezo a comer sano” dieta para el 2016

Cuantas veces nos hemos hecho este propósito de año nuevo, no sabemos por donde empezar y desertamos en Febrero?

Empezar a comer sano no es complicado, no requiere dietas imposibles, ni empezar a

hacer la lista de la compra con nombres impronunciables, sólo es cuestión de sentido común y ganas de invertir en salud.
Hoy en día el bombardeo de alimentos y recomendaciones nutricionales a nuestro alrededor ha hecho que nos sea cada vez más difícil discernir entre aquello que debemos o no debemos comer, entre lo que es un alimento natural o procesado, entre lo que nos protege o nos enferma, hay de todo y todo parece ser la solución y la respuesta a alguna que otra necesidad.

“El alimento es el producto más íntimo del consumidor”como decia el activista y abogado estadounidense Ralph Nader.

 

¿Por qué no empezamos de forma muy sencilla?

Primero de todo vamos a procurar elegir alimentos que sigan las siguientes premisas:

–          Que sean de toda la vida, alimentos de nuestra tierra, de proximidad.

–          Acordes al clima, temporada y estación.

–          A poder ser frescos y sin procesar.

–          Que tengan forma de alimento; evitar embalajes innecesarios, como botes o plásticos, poder       mirar el alimento y saber prácticamente todo lo que en él esta contenido sin necesidad de leer etiquetas.

–          Escoger alimentos que por su naturaleza ya conserven todos sus nutrientes: como por ejemplo los cereales y el pan integrales, los aceites y edulcorantes no refinados, los frutos secos sin freír ni salar…etc.

 

Otro factor a tener en cuenta y muy importante va a ser ordenar nuestras comidas:

  1. Desayunar
  2. Comer
  3. Cenar

A poder ser incluyendo una pequeña media mañana y una merienda.

Procuraremos ir disminuyendo la cantidad de comida a medida que transcurra el día, según nuestros horarios laborales y de vida lo permitan. Un pequeño consejo; a partir de las 6-7 de la tarde, en invierno, cuando el sol ya se ha ido,  tenemos que haber ingerido ya la mayor parte de nuestra dieta, eso nos ayudará a digerir mucho mejor y provocará que nuestro organismo utilice sólo aquello que es realmente necesario para nuestras funciones vitales.

Y por último, procura que una vez ya has escogido lo que vas a comer, el alimento llegue de la forma adecuada a tu organismo:

–          No alterar la calidad del alimento con cocciones agresivas, como los fritos, largas exposiciones al calor o microondas.

–          Dedicar mínimo 15-20 minutos a cada una de nuestras comidas, eso nos permitirá masticar adecuadamente, evitando digestiones pesadas.

–          Estar relajado delante del alimento, evitar discusiones, estrés, trabajo…en horas de comida.

–          Cenar poca cantidad y mínimo un par de horas antes de acostarse.

–          Evitar tóxicos como el tabaco, el alcohol, el café o el azúcar blanco ayudará a que todos aquellos nutrientes, vitaminas y minerales de los alimentos ingeridos lleguen en mayor proporción a nuestras células, evitando carencias.

 

Si empezamos simplemente a hacer hincapié en estos sencillos consejos, ya estaremos trabajando mucho por nuestra salud, y a partir de aquí podremos poco a poco ir avanzando en otras cuestiones nutricionales más específicas.

 

 

 

Por Alba Sanz Dotú                       

Dietista-Nutricionista por la Universitat de Vic (col. Nº 0087), he estudiado Naturopatia en el Instituto de Salud y Medicinas Alternativas de Barcelona y me he especializado en Dietética Naturista y Oriental y en Cocina Terapéutica y Vegetariana con la doctora Olga Cuevas.

Couch e instructora de Yoga Integral  por la escuela de Shri Guruji Swami Vivekananda, (Kadhana, India).

Amante de la cocina y de los viajes, he vivido en varios lugares, y eso me ha permitido empaparme de culturas ancestrales, culinarias y de filosofías de salud de todo el mundo.

 

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