Vitamina B2 (pura energía y pelazo)

Un poquito de historia

Corría el año 1879 cuando una sustancia amarillenta presente en la leche, visible a través del microscopio, llamó la atención por primera vez. Se bautizó como flavina, del latín flavus (amarillo). Poco después, el mismo pigmento se detectó también en el hígado y en la clara de huevo, aunque se desconocía su papel o la importancia que pudiera tener como nutriente. No sería hasta 1933 cuando se descubrió su rol esencial como vitamina, se incluyó dentro de las vitaminas del grupo B como B2 y se la nombró riboflavina.

Su misión es

El cuerpo necesita riboflavina para transformar las calorías de las proteínas, grasas y carbohidratos que consumimos en energía que las células pueden utilizar eficazmente. Una carencia de esta vitamina reducirá inexorablemente la energía disponible de vuestras células. Os sentiréis débiles y apáticos y os costará un mundo concentraros y focalizar vuestra atención.

La vitamina B2 también se utiliza como precursora en la formación del cabello, la piel y las uñas. Si queréis un pelazo lustroso y brillante, una piel radiante y unas uñas irrompibles, aseguraos de consumirla a diario.

Tened en cuenta que

El consumo de alcohol, el tabaco, las píldoras anticonceptivas, los medicamentos antidepresivos, el estrés y la diabetes disminuyen la absorción de riboflavina. Si os encontráis en alguna de esas tesituras y os notáis poco enérgicos, las probabilidades de que andéis faltos son altas. No está de más que echéis un ojo a vuestra dieta o consultéis a un buen nutricionista.

Si seguís una dieta vegetariana estricta, es muy probable que necesitéis suplementarla con extracto de levadura. Resulta una fuente abundantísima: con apenas una cucharada al día alcanzaréis vuestros requerimientos. También los cereales enriquecidos pueden resultaros útiles, aunque elegid idealmente los menos procesados como los copos de avena o el muesli.

Además, los rayos del sol destruyen esta vitamina, así que si elegís tomaros la leche en una terraza soleada, ¡no la dejéis reposar!

Síntomas de déficit

¿Necesitáis café intravenoso para tirar a los largo del día a pesar de haber dormido bien? Si la fatiga y la debilidad general se han convertido en invitados poco gratos en vuestra vida diaria, cabe la posibilidad de que necesitéis un buen chute diario de vitamina B2.

Otros síntomas del déficit incluyen los temblores, los mareos, los ojos inyectados y enrojecidos, la lengua y los labios inflamados, los sarpullidos en la piel, las uñas quebradizas, el cabello frágil, opaco y graso o la alopecia. La buena noticia es que todos esos síntomas son fácilmente reversibles si os aseguráis vuestro aporte diario de este pigmento amarillo.

Fuentes

Se recomienda consumir una media de 1,6mg de B2 al día. Podremos alcanzarlo fácilmente si comemos vísceras como el hígado o el riñón. Si no os apasiona la idea, ¡no desistáis! Encontraréis riboflavina en la leche y sus derivados (como el queso o el yogur), en los huevos, la carne y en el super guerrero de la vitamina B2, la levadura.

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